POMUCHENSE FUERA DEL HUACAL
No es fácil adivinar quién es el que le está dando cuerda al diputado pomuchense Modesto Arcángel Pech Huitz para esta singular cruzada en contra de la legalidad democrática que prevalece en el Estado.
Aunque el diputado Modesto Arcángel se ostenta como un político de altos vuelos, no ha dejado de sorprender a propios y extraños su elemental desconocimiento del derecho y de la división de poderes que debe existir en las sociedades modernas.
Guiado por el hígado -pero financiado se dice, por el presidente municipal de Hecelchakán, José Luis Montero Rosado, otro nefasto que se ha dedicado a saquear impunemente- el pomuchense se ha propuesto destituir a su compañero de partido y ex amigo de parrandas, Jorge Chan Cahuich, presidente de la junta municipal de Pomuch, contra quien está promoviendo un juicio político.
Causas hay muchas, pero las que verdaderamente cuentan tienen que ver con los celos políticos y la desesperación por alcanzar la nominación del PRI como candidatos a la alcaldía de Hecelchakán, ambición que comparten y por la que se la parten mutuamente tanto Pech Huitz, como Chan Cahuich.
Claro, a ambos les han hecho creer que son los "idóneos" para ser postulados como candidatos a la alcaldía hecelchakanense, aunque en realidad los han confrontado, les han puesto espolones, y, cual gallitos de pelea, se han agarrado del chongo, dejando en el más completo abandono a la comunidad que los llevó al Congreso, y a la Junta Municipal, para resolver los problemas del pueblo, no para crearles más conflictos.
El colmo es que Modesto Arcángel acuda a Palacio de Gobierno, y a la casa del gobernador, a pedir que el mandatario estatal intervenga en el conflicto de Pomuch y le ordene al edil Chan Cahuich que restituya en el cargo a un síndico que fue cesado por ausentarse de su trabajo. ¿En qué cabeza cabe la idea de que un diputado solicite una acción a todas luces ilegal y que constituiría un caso evidente de abuso de poder?
Por eso decimos que Pech Huitz desconoce lo elemental del derecho y de la legalidad democrática. Por eso se dice que anda mal de la cabeza y que sus ambiciones políticas lo llevarán al ostracismo una vez que concluyan sus tres años de gloria en el Congreso.
No es fácil adivinar quién es el que le está dando cuerda al diputado pomuchense Modesto Arcángel Pech Huitz para esta singular cruzada en contra de la legalidad democrática que prevalece en el Estado.
Aunque el diputado Modesto Arcángel se ostenta como un político de altos vuelos, no ha dejado de sorprender a propios y extraños su elemental desconocimiento del derecho y de la división de poderes que debe existir en las sociedades modernas.
Guiado por el hígado -pero financiado se dice, por el presidente municipal de Hecelchakán, José Luis Montero Rosado, otro nefasto que se ha dedicado a saquear impunemente- el pomuchense se ha propuesto destituir a su compañero de partido y ex amigo de parrandas, Jorge Chan Cahuich, presidente de la junta municipal de Pomuch, contra quien está promoviendo un juicio político.
Causas hay muchas, pero las que verdaderamente cuentan tienen que ver con los celos políticos y la desesperación por alcanzar la nominación del PRI como candidatos a la alcaldía de Hecelchakán, ambición que comparten y por la que se la parten mutuamente tanto Pech Huitz, como Chan Cahuich.
Claro, a ambos les han hecho creer que son los "idóneos" para ser postulados como candidatos a la alcaldía hecelchakanense, aunque en realidad los han confrontado, les han puesto espolones, y, cual gallitos de pelea, se han agarrado del chongo, dejando en el más completo abandono a la comunidad que los llevó al Congreso, y a la Junta Municipal, para resolver los problemas del pueblo, no para crearles más conflictos.
El colmo es que Modesto Arcángel acuda a Palacio de Gobierno, y a la casa del gobernador, a pedir que el mandatario estatal intervenga en el conflicto de Pomuch y le ordene al edil Chan Cahuich que restituya en el cargo a un síndico que fue cesado por ausentarse de su trabajo. ¿En qué cabeza cabe la idea de que un diputado solicite una acción a todas luces ilegal y que constituiría un caso evidente de abuso de poder?
Por eso decimos que Pech Huitz desconoce lo elemental del derecho y de la legalidad democrática. Por eso se dice que anda mal de la cabeza y que sus ambiciones políticas lo llevarán al ostracismo una vez que concluyan sus tres años de gloria en el Congreso.
