Sin solución el consumo y la venta indiscriminada de bebidas embriagantes
Fernando KUK CAAMAL
Lo anterior según lo declararon ciudadanos de esta ciudad y fuentes cercanas a la comuna, quienes dijeron que ante el decomiso de unas planchas de cerveza se hizo un alboroto innecesario, pero con el pago de una módica multa resultó que las bebidas embriagantes eran para una "fiesta" y no para su venta clandestina.
Es del conocimiento popular "un vox populi" quien es el principal fomentador del clandestinaje, ya que según se ha dado a conocer en los diversos medios de comunicación este personaje tiene varios antros de vicios disfrazados de restaurant en la ciudad de Hecelchakán y en la villa de Pomuch, un minisuper en donde se expende sin ton ni son cervezas y bebidas alcohólicas de dudosa marca, mismas que se puede conseguir a cualquier hora.
Estos antros propiedad de José Luís Montero Rosado, gozan de una impunidad, que ni Gobernación ni la Policía Municipal no han podido o simple y llanamente no han querido combatir, estos violan el reglamento del buen gobierno, asimismo se protagonizan escándalos y conatos de pleito, aunado a que no respetan el horario estipulado.
Dentro de este mismo contexto, se pudo investigar que en la villa de Pomuch para "combatir el clandestinaje" se pretende permitir a los giros con venta de cerveza abrir los domingos y cerrar los miércoles, lo que no se debe de permitir ya que afectaría la economía de los ciudadanos, ya que en ella se gastarían los pocos ingresos de los obreros que trabajan durante toda la semana.
Se requiere mano dura para combatir este cáncer social y dejar de hacer como que se trabaja, deteniendo triciclos que solamente cumplen con el trabajo de transportar y cobrar unos pesitos, mientras que está bien identificado quienes y en que vehículo transportan estos productos a los clandestinos.
De igual forma Oscar Rosado Hernández, actual director de Gobernación Municipal, -dijeron varios ciudadanos- debe de tomar en serio su papel y trabajar arduamente en el combate de este mal social, ya que todos los días pero en especial los domingos se puede observar a personas que ingieren estos productos en plena calle, sin que nadie les ponga un alto.
