Unos 300 hijos de ejidatarios de Pomuch carentes de tierras, solicitaron la intermediación de las autoridades federales y estatales para acceder a una parte de las ampliaciones forestales y trabajarlas, en vez de rentarlas a la empresa Golden Gate.
Reunidos en Palacio de Gobierno con funcionarios de la Dirección de Gobernación estatal y de la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR), Enrique Coox Canché y los hermanos Mario y Wilberth Antonio Tuz Segovia, entre otros, expusieron que la llegada de los representantes de la referida empresa alteró la tranquilidad en la comunidad, pues algunos esperan recibir una “fortuna” por sus terrenos.
Explicaron que en Pomuch existen mil 72 ejidatarios con derechos agrarios vigentes, de los cuales 700 están dispuestos a rentar sus tierras a la Golden Gate, pero otros 300 desean recibir apoyos para hacerlas producir.
Estas 300 personas están en edad productiva pero no tienen derecho a usufructuar las tierras, por eso la posible renta de superficies los dejaría desprotegidos, además de que otros 700 jóvenes llegarán a la mayoría de edad en los próximos 5 ó 10 años y los terrenos estarán rentados por 30 años.
Los jóvenes son la promesa para el futuro del campo campechano, por eso es necesario evitar situaciones de latifundismo a futuro por la venta de tierras de sus padres, de ahí la petición de expropiarlas a quienes no deseen trabajarlas para entregarlas a los jóvenes e integrarlas a un nuevo proyecto productivo, plantearon.
Los demandantes de tierras entregaron a la Procuraduría Agraria (PA) un escrito, con sus firmas al calce, a través del cual expresan su desacuerdo con la renta de 130 mil hectáreas de la ampliación forestal de Pomuch a la empresa Golden Gate.
Coox Canché y los hermanos Tuz Segovia, entre otros integrantes de la comisión que se reunió con los funcionarios estatales, denunciaron también que los pretenden despojar de sus tierras “por no tener derecho, ni voz ni voto en las asambleas”.
Lamentaron que los empresarios extranjeros pretendan desestabilizar la economía de los ejidatarios a través de la renta de tierras, y demandaron a las autoridades encontrar una adecuada solución al problema.
Tras el ofrecimiento de los funcionarios de analizar la situación para encontrar alternativas de atención, los pomuchenses se retiraron del lugar.
