Ante la incapacidad para resolver los problemas mediante el dialogo de Martín Ruiz, José Luis Montero designó mediador a Orlando Ek Medina, Director de Servicios Públicos Municipales.Cada vez más se incrementan los problemas en "la Sabana del Descaro", pues ante la negligencia del alcalde para solucionar los problemas sociales y al no contar con personal de experiencia y capacidad para resolverlos, el alcalde Montero designó a Orlando Ek Medina, como responsable para tranquilizar las divergencias entre los tablajeros del municipio, ya que culpan a José Antonio Calán Mut como responsable de no cumplir los convenios y Calán Mut denuncia que los hermanos Mendoza son los causantes de que se rompieran los compromisos adquiridos ya que de manera clandestina venden la carne sin que las autoridades municipales y la Copriscam intervengan.
Calán Mut afirmó que el siempre ha respetado los acuerdos pero que ante la negligencia de las autoridades al permitir que los hermanos Mendoza rompan los acuerdos firmados en Noviembre del 2006 ante el secretario del Ayuntamiento, Martín Ruiz Ortega y que la autoridad continue permitiendo la venta clandestina, no le queda más remedio que denunciarlo públicamente.
El presidente de la Unión de Abastecedores, Martín Antonio Ortegón Pérez, asegura que José Calán Mut ha incumplido los convenios que le prohibían vender más de dos cerdos diarios y solamente en el mercado municipal.
Ortegón Pérez dijo que ahora Calán Mut ha reabierto un antiguo local a un costado de las oficinas de la Comisaría municipal, esto es considerado como competencia desleal y provocó el choque de declaraciones.
José Calán Mut, a quien también conocen como “el rey de la cochinita”, aseguró que fueron los otros tablajeros los que primero rompieron los acuerdos pactados.
El 9 de noviembre de 2006 se firmaron convenios ante el secretario del Ayuntamiento, Martín Ruiz Ortega, que incluían no comercializar carne en estado inconveniente, no exceder los precios establecidos durante tres años, los días miércoles y sábado sacrificar sólo una res de 500 kilos, reducir el sacrificio de 3 a dos cerdos diarios, que los expendedores no acudieran con shorts a sus locales, que el único punto de venta fuese el mercado municipal y que la Profeco revisará las básculas.
Pero según Calán Mut, fueron los hermanos Julián y Jorge Mendoza, quienes incumplieron estos acuerdos porque ambos venden carne de forma clandestina, el primero en casa de su suegra en el barrio de San Francisco y el segundo en su domicilio en el barrio La Conquista.
Por esta razón, dijo Calán Mut, reabrí el puesto que me fue concesionado por la Asamblea Ejidal y continuaré ahí hasta que pongan freno a los hermanos Mendoza.
Sin embargo, el líder de los abastecedores —Ortegón Pérez— advirtió que Calán Mut no se burlará más de los 18 abastecedores que siguen en el mercado y puede olvidarse de su local en este centro de abasto.
José Orlando Ek Medina, director de Servicios Públicos, será quien medie en el conflicto. El funcionario de la Comuna explicó que Calán Mut es un carnicero mayoritario, vende dos cerdos en el mercado y uno en su local cercano a la Comisaría, mientras que los demás tablajeros no logran vender ni un cerdo.
Se ha convocado a una reunión la tarde del lunes —anunció— ahí se buscará una solución antes de que el conflicto pase a mayores.
Ortegón Pérez dijo que ahora Calán Mut ha reabierto un antiguo local a un costado de las oficinas de la Comisaría municipal, esto es considerado como competencia desleal y provocó el choque de declaraciones.
José Calán Mut, a quien también conocen como “el rey de la cochinita”, aseguró que fueron los otros tablajeros los que primero rompieron los acuerdos pactados.
El 9 de noviembre de 2006 se firmaron convenios ante el secretario del Ayuntamiento, Martín Ruiz Ortega, que incluían no comercializar carne en estado inconveniente, no exceder los precios establecidos durante tres años, los días miércoles y sábado sacrificar sólo una res de 500 kilos, reducir el sacrificio de 3 a dos cerdos diarios, que los expendedores no acudieran con shorts a sus locales, que el único punto de venta fuese el mercado municipal y que la Profeco revisará las básculas.
Pero según Calán Mut, fueron los hermanos Julián y Jorge Mendoza, quienes incumplieron estos acuerdos porque ambos venden carne de forma clandestina, el primero en casa de su suegra en el barrio de San Francisco y el segundo en su domicilio en el barrio La Conquista.
Por esta razón, dijo Calán Mut, reabrí el puesto que me fue concesionado por la Asamblea Ejidal y continuaré ahí hasta que pongan freno a los hermanos Mendoza.
Sin embargo, el líder de los abastecedores —Ortegón Pérez— advirtió que Calán Mut no se burlará más de los 18 abastecedores que siguen en el mercado y puede olvidarse de su local en este centro de abasto.
José Orlando Ek Medina, director de Servicios Públicos, será quien medie en el conflicto. El funcionario de la Comuna explicó que Calán Mut es un carnicero mayoritario, vende dos cerdos en el mercado y uno en su local cercano a la Comisaría, mientras que los demás tablajeros no logran vender ni un cerdo.
Se ha convocado a una reunión la tarde del lunes —anunció— ahí se buscará una solución antes de que el conflicto pase a mayores.
Todo se puede resolver mediante el diálogo pero falta funcionarios con capacidad y experiencia para solucionar los problemas sociales que diariamente se incrementan en el municipio ante el abandono que el alcalde Montero hace de sus responsabilidades.
