El conflicto por la venta ilegal de tierras ejidales se agrava, después que una comisión de 26 campesinos viajó a San Juan Halal, donde intentó frenar al grupo de trabajadores que ha desmontado mil cien hectáreas de selva.
Los campesinos pertenecen al Núcleo Ejidal de Bécal e intentan recuperar las tierras que un estafador, Rolando Solís Mex, vendió de manera ilegal al empresario Mauro Arturo Gary Valle.
La amplia extensión de terreno se encuentra en la comunidad de San Juan Halal, a unos 22 kilómetros de de Bécal, al llegar ahí los ejidatarios vieron dos tractores, una rastra y varios trabajadores que han completado la tarea de desmonte de las mil cien hectáreas.
Está situación causó el disgusto de los becaleños, que pidieron a los trabajadores, contratados por Gary Valle, suspender cualquier actividad en la zona porque las tierras están en litigio y son propiedad del ejido de Bécal.
El caso ha sido turnado a la Procuraduría Agraria, mientras que las primeras indagatorias señalan que Rolando Solís Mex, tiene antecedentes de fraude al haber realizado otras ventas de tierras con documentos falsos.
Rafael Herrera Chan, comisario ejidal de Bécal, encabezó la comisión de campesinos que viajaron a San Juan Halal. Explicó que esta región se encuentra en los límites con el Estado de Yucatán, de manera más específica con la población de Muna, donde presuntamente vivía Solís Mex, quien ahora se encuentra prófugo.
Cerca de ahí hay otros dos terrenos fraccionados, lo que hace suponer que Solís Mex pretendía venderlos también, pero al ser descubierto el fraude que cometió en perjuicio de Gary Valle y los ejidatarios becaleños, debió huir antes de lograr totalmente su objetivo, denunció Herrera Chan.
Solís Mex no ha sido localizado y esto complica la situación jurídica por la posesión de las tierras, pero los campesinos becaleños conminaron a los trabajadores de Gary Valle a suspender toda labor en los terrenos de San Juan Halal.
Los trabajos de desmonte que realizaron, también impactaron la zona donde se encuentra una aguada; lo que representa un problema ecológico de severas consecuencias para el entorno natural del lugar, dijo el comisario.
No es posible que continúen los trabajos en este sitio hasta resolver legalmente la situación —advirtió Herrera Chan— pero los becaleños no deseamos vender estas tierras y podemos demostrar que son propiedad del ejido y recuperarlas.
