Un trío de peligrosos asaltantes armados con pistolas ingresaron la tarde de ayer por la fuerza al predio propiedad de un primo del magnate empresario de la construcción, Augusto Gordillo, en donde, con lujo de violencia, maniataron a los tres integrantes de la familia para poder "vaciar" la casa llevándose dinero en efectivo, algunas prendas, teléfonos celulares, una cantidad indeterminada, aunque importante, de vales de gasolina; y hasta la caja fuerte de la familia, en la cual se estima guardaban dinero en efectivo, además de documentos valiosos y alhajas, fue llevada íntegra por los peligrosos asaltantes de quienes las autoridades no descartan (aunque tampoco confirman) pudieran tratarse de una nueva célula de los Zetas que no cejan en su intención de apoderarse de la plaza.
Las autoridades policiales lograron la captura de dos de los tres que habían perpetrado el ilícito, cuya identidad aún se desconoce.
LA HISTORIA
Todo comenzó aproximadamente a las 18:30 horas de ayer (lunes), en el interior del predio marcado con el número 52 de calle Tornado por Tormenta, de la exclusiva zona residencial de Fracciorama 2000, propiedad del empresario Manuel Jesús Gordillo Zepeda, quien se encontraba acompañado de su esposa e hijo menor.
De pronto, la familia escuchó que tocaban a la puerta de la casa por lo que acudieron a ver quién era, momentos que aprovecharon los malandrines para ingresar con lujo de violencia al predio propiedad del empresario, según trascendió se trató de tres personas del sexo masculino quienes ingresaron al domicilio armados, dos de ellos con pistolas tipo revólver calibre .38, y otro más armado con lo que podría parecer una 9 milímetros.
Los integrantes de la familia fueron amagados y maniatados con cinta metálica de color gris, de las comunes que usan los secuestradores, y toda vez que tenían a la familia bajo control, se dispusieron a voltear de cabeza la casa llevándose todo lo que podían, entre lo que lograron sustraer se encuentran varios talones completos de vales de gasolina de los denominados Gasovale GES, entre las series decomisadas se encontraban A5486368, A5488659 y otras más.
Asimismo, los peligrosos asaltantes se llevaron ropa, zapatos, una cajita musical donde guardaban algunas prendas valiosas, varios teléfonos celulares, medicinas, dos rollos de cinta metálica de las que usan los secuestradores, carteras y bolsos, así como una cantidad importante de herramientas, todas de la marca Truper, donde destacaban las "pata de cabra" que se utilizan para abrir -por la fuerza- puertas.
Pese a todo lo anterior, lo más destacable fueron una maleta y la caja fuerte entera que la familia Gordillo tenía en una de sus habitaciones.
Los asaltantes subieron todo a una camioneta tipo Explorer de Ford, modelo Eddie Bauer, de color verde olivo, con placas de circulación 906-UVN del Distrito Federal.
Afortunadamente para los afectados, al parecer alguien notó los hechos y dio parte de manera anónima al C-4 que enseguida mandó a la unidad PEP-066, cuyos oficiales al llegar ya no encontraron a los peligrosos asaltantes, pero sí a la familia que confirmó los hechos.
SE ACTIVA CODIGO ROJO
Es así que la central de policía, al recibir la confirmación de los hechos, activa el Código Rojo para que todas las unidades en servicio se avoquen a la localización y detención de los bandoleros. Poco después, en el filtro instalado sobre la avenida Maestros Campechanos, a la altura del fraccionamiento 18 de Marzo, llega la citada unidad y atendiendo el Código Rojo instan a quienes viajaban en la camioneta de lujo a descender del vehículo.
Uno a uno, los delincuentes bajaron siendo uno de ellos el que intenta tomar un revólver, en tanto que los policías estatales, atendiendo a su entrenamiento de manejo de situaciones de alto riesgo, logran maniatar a los únicos dos sujetos que viajaban en la camioneta desconociéndose el paradero del tercer involucrado, quien se presume pudo abordar otro auto para huir con lo logrado en otros atracos.
Los detenidos dijeron responder a los nombres de César Eloy Herrera Favela, alias "El Eloy", de 31 años de edad, y Edgar Lázaro Ruiz Méndez, de 21 años de edad, ambos originarios de Ciudad Lerdo, Durango, y ambos también radicados en la colonia Lombardo de Cancún, Quintana Roo.
Ya por la noche, el titular de la SSP, Carlos Miguel Aysa González; el subcoordinador de la misma, Jorge de Jesús Argáez Uribe; así como el director de Seguridad Pública, Samuel Salgado Serrano, confirmaron los hechos y presentaron a los detenidos, así como el botín y las armas con las que cometieron el ilícito.
Aysa González no quiso confirmar el nexo con algún grupo criminal, aunque tampoco lo descartó e inclusive dijo que estaba comunicándose con las autoridades de los estados vecinos, como Yucatán y Quintana Roo, donde radicaban últimamente los detenidos, así como cruzarían la información con algunos hechos relevantes cometidos en las últimas fechas en la entidad para tratar de vincular o descartar que hayan sido los mismos que cometieron dichos ilícitos.
Tanto la camioneta de lujo, los presentados, como todo el botín fueron turnados ante el Ministerio Público para que dé inicio a la investigación correspondientes, de la cual podría correrse un triplicado a la PGR y a la Siedo para descartar o vincular a los detenidos con el más temido grupo criminal que hace un año mantuvo en jaque principalmente a El Carmen, en donde pretendían apoderarse de la plaza y establecer un centro de control de drogas, aunque fue desmantelado por autoridades tanto de la Siedo, como de la PGR y la Procuraduría estatal y municipal.
Las autoridades policiales lograron la captura de dos de los tres que habían perpetrado el ilícito, cuya identidad aún se desconoce.
LA HISTORIA
Todo comenzó aproximadamente a las 18:30 horas de ayer (lunes), en el interior del predio marcado con el número 52 de calle Tornado por Tormenta, de la exclusiva zona residencial de Fracciorama 2000, propiedad del empresario Manuel Jesús Gordillo Zepeda, quien se encontraba acompañado de su esposa e hijo menor.
De pronto, la familia escuchó que tocaban a la puerta de la casa por lo que acudieron a ver quién era, momentos que aprovecharon los malandrines para ingresar con lujo de violencia al predio propiedad del empresario, según trascendió se trató de tres personas del sexo masculino quienes ingresaron al domicilio armados, dos de ellos con pistolas tipo revólver calibre .38, y otro más armado con lo que podría parecer una 9 milímetros.
Los integrantes de la familia fueron amagados y maniatados con cinta metálica de color gris, de las comunes que usan los secuestradores, y toda vez que tenían a la familia bajo control, se dispusieron a voltear de cabeza la casa llevándose todo lo que podían, entre lo que lograron sustraer se encuentran varios talones completos de vales de gasolina de los denominados Gasovale GES, entre las series decomisadas se encontraban A5486368, A5488659 y otras más.
Asimismo, los peligrosos asaltantes se llevaron ropa, zapatos, una cajita musical donde guardaban algunas prendas valiosas, varios teléfonos celulares, medicinas, dos rollos de cinta metálica de las que usan los secuestradores, carteras y bolsos, así como una cantidad importante de herramientas, todas de la marca Truper, donde destacaban las "pata de cabra" que se utilizan para abrir -por la fuerza- puertas.
Pese a todo lo anterior, lo más destacable fueron una maleta y la caja fuerte entera que la familia Gordillo tenía en una de sus habitaciones.
Los asaltantes subieron todo a una camioneta tipo Explorer de Ford, modelo Eddie Bauer, de color verde olivo, con placas de circulación 906-UVN del Distrito Federal.
Afortunadamente para los afectados, al parecer alguien notó los hechos y dio parte de manera anónima al C-4 que enseguida mandó a la unidad PEP-066, cuyos oficiales al llegar ya no encontraron a los peligrosos asaltantes, pero sí a la familia que confirmó los hechos.
SE ACTIVA CODIGO ROJO
Es así que la central de policía, al recibir la confirmación de los hechos, activa el Código Rojo para que todas las unidades en servicio se avoquen a la localización y detención de los bandoleros. Poco después, en el filtro instalado sobre la avenida Maestros Campechanos, a la altura del fraccionamiento 18 de Marzo, llega la citada unidad y atendiendo el Código Rojo instan a quienes viajaban en la camioneta de lujo a descender del vehículo.
Uno a uno, los delincuentes bajaron siendo uno de ellos el que intenta tomar un revólver, en tanto que los policías estatales, atendiendo a su entrenamiento de manejo de situaciones de alto riesgo, logran maniatar a los únicos dos sujetos que viajaban en la camioneta desconociéndose el paradero del tercer involucrado, quien se presume pudo abordar otro auto para huir con lo logrado en otros atracos.
Los detenidos dijeron responder a los nombres de César Eloy Herrera Favela, alias "El Eloy", de 31 años de edad, y Edgar Lázaro Ruiz Méndez, de 21 años de edad, ambos originarios de Ciudad Lerdo, Durango, y ambos también radicados en la colonia Lombardo de Cancún, Quintana Roo.
Ya por la noche, el titular de la SSP, Carlos Miguel Aysa González; el subcoordinador de la misma, Jorge de Jesús Argáez Uribe; así como el director de Seguridad Pública, Samuel Salgado Serrano, confirmaron los hechos y presentaron a los detenidos, así como el botín y las armas con las que cometieron el ilícito.
Aysa González no quiso confirmar el nexo con algún grupo criminal, aunque tampoco lo descartó e inclusive dijo que estaba comunicándose con las autoridades de los estados vecinos, como Yucatán y Quintana Roo, donde radicaban últimamente los detenidos, así como cruzarían la información con algunos hechos relevantes cometidos en las últimas fechas en la entidad para tratar de vincular o descartar que hayan sido los mismos que cometieron dichos ilícitos.
Tanto la camioneta de lujo, los presentados, como todo el botín fueron turnados ante el Ministerio Público para que dé inicio a la investigación correspondientes, de la cual podría correrse un triplicado a la PGR y a la Siedo para descartar o vincular a los detenidos con el más temido grupo criminal que hace un año mantuvo en jaque principalmente a El Carmen, en donde pretendían apoderarse de la plaza y establecer un centro de control de drogas, aunque fue desmantelado por autoridades tanto de la Siedo, como de la PGR y la Procuraduría estatal y municipal.
